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“Mi gran objetivo es estar en la próxima Eurocopa”

12/01/2021 - Varios
Roberto Díaz Pérez del Palomar es a sus 44 años, el único árbitro internacional alavés, función que desempeña desde el año 2008. Trece años en la elite del arbitraje.

Roberto Díaz Pérez del Palomar es a sus 44 años, el único árbitro internacional alavés, función que desempeña desde el año 2008. Trece años en la elite del arbitraje. Echar la vista atrás es encontrar a un joven Roberto dando sus primeros pasos en la temporada 94-95.  Una larga y exitosa trayectoria para este licencia en Dirección de Empresas, que repasa para la web de la federación alavesa de fútbol.

-¿Recuerdas cómo fue aquel primer partido que dirigiste cuando solo tenías 18 años?
Claro que lo recuerdo. Fue en Otxandiano. Iba de juez de línea. Cuando empezabas eras cursillista. Y una vez que aprobabas el examen de reglas, te mandaban con un árbitro veterano a un partido de juveniles para que vieras como era ese mundillo arbitral. Fui con Julen García Villarreal, que aún continúa en el colegio de árbitros. Estuvimos los dos de novatos. Fue una experiencia, con un campo embarrado…en fin…duro para empezar.
-¿Por qué eligió el arbitraje?
Yo estudié BUP y COU fuera de Vitoria.  Cuando vine, estaba un poco desenganchado de grupo de amigos y me enganché con un grupo de la ikastola donde estudié. Me comentaron que se iban a apuntar a un curso de árbitros y lo hice por estar juntos en cuadrilla. Nos apuntamos un montón aunque luego la gente lo fue dejando. Fue una de las promociones más numerosas.
-¿Ha tenido que reciclarse mucho en estos años?
Sí, aunque es cierto que ha sido en estos últimos años cuando más han cambiado las reglas de juego. El problema que tienes es que tienes que tener las reglas muy frescas, no solo saberlas. Se debe conocer la norma, conocer la interpretación y encima hacerlo en segundos. Es ver la jugada y tomar la decisión. Hay líneas de actuación, un año se es más estricto con unas cosas, otros con otras. No te puedes dejar, es un constante reciclaje. 
-¿Ha sido difícil el camino hasta ser internacional?
Claro que hay que pasar pruebas y exámenes, pero es también coger el tren cuando pasa. Yo tuve suerte porque cuando empecé había una federación de árbitros bastante mayor. Llegaban jubilaciones y necesitaban gente joven. Hicieron una apuesta en el colegio alavés y apostaron por mí. Subí a 2ª B, donde estuve un año , les gusté. Luego apostaron por mí para Segunda División. Una cosa es que apuesten, pero tienes que trabajar y demostrar. Cuando estaba en Primera División me marché a estudiar la carrera fuera para mejorar mi inglés. Estuve durante una temporada entera yéndome los lunes a Gales con combinaciones de vuelos y trenes. El esfuerzo tuvo su recompensa porque me supuso dar el salto a internacional en 2007. 
-¿El secreto es formar parte de un equipo con árbitros de cierto renombre, en su caso Undiano Mallenco o Mateu Lahoz?
Yo empecé con Losantos Omar, un árbitro vizcaíno que no era internacional. Apostó por mí y estuvimos trabajando juntos seis años y medio. A raíz de estar con él, apostó por mí Iturralde González y a medida que la gente se iba jubilando, pensaban en mí. Undiano Mallenco también apostó por mí. Luego Mateu Lahoz, al que le falta una asistente y quería hacer un trío internacional para pelear por los juegos olímpicos, mundiales y me eligió a mí.  Más que tener suerte con quién caes es que esos  árbitros te elijan a ti para ser parte de sus equipos. 

-¿Cómo se da el paso de árbitro a ser asistente?
Para mí fue una elección fácil porque me gustaba mucho ser asistente cuando empecé y me surgió así. Me acuerdo perfectamente, un día en San Viator con un compañero, nos propusieron ser jueces de línea. A mi me pareció interesante aportar desde la banda, ayudar al compañero, ofrecer otro punto de vista. Y así es como empecé. 

-¿El VAR os da más problemas o será más relevante cuando se ajuste más y mejor?
El VAR es un niño que está en pañales. Fíjate cuántos años llevamos de fútbol y cuántos con VAR. Hay que adaptarse. La gente esperaba que diera error cero pero para eso no es el Var. Está para evitar los errores obvios claros manifiestos., La famosa mano de Maradona que todo el mundo ve que es mano, pero el árbitro no lo pudo ver. Es un ejemplo. Los que hemos tenido que sufrir situaciones en las jugadas en las que te vas a casa y te das cuenta de que has cometido un error grave y ha supuesto la pérdida del partido o la eliminación de un equipo, pues luego no duermes. Ahora con el Var eso no sucede, porque aunque tengas un error muy grave, lo va a corregir el VAR. 
-¿Se entrenan también para soportar la presión a la que están sometidos?
La parte psicológica es fundamental. No conozco a ningún árbitro que sea de mente débil. Hay que estar preparado para recibir críticas, algunas justificadas y otras no. Ataques personales cuando es una labor profesional. Yo he tenido situaciones en las que me han escrito anónimos, me han parado en la calle. Cuando vas con tu familia y tus niños por la calle y alguien te dice algo, no es agradable. Por eso, hay que saber ser duro y llevarlo. Es algo que no se puede controlar. No puedo controlar al espectador que ve el partido o lee la prensa y piensa que el árbitro ha perjudicado a su equipo. Tenemos que intentar que la gente vea que el árbitro es un deportista más, que se dedica a ello y que lo que quiere es irse a su casa con la labor bien hecha, con los menos errores posibles.
-¿Y cuando los jugadores no lo ponen fácil y simulan o protestan? ¿Tienen controlados a esos jugadores de antemano?
Nosotros no podemos prejuzgar de antemano. Tenemos que ir a los partidos con la mente limpia.  Sí que conocemos cómo juegan los equipos, las tácticas, cómo sacan las faltas. Pero prejuzgar a un jugador no. Yo soy muy partidario del fair play. Si un jugador hace un piscinazo, en realidad no me engaña a mí, engaña a sus compañeros de profesión a los que puede perjudicar con esa acción. 
-Como asistente internacional ha estado en los juegos de Río de Janeiro y en Mundiales ¿La Eurocopa es su objetivo?
Sin duda. He estado en un Mundial, en tres sub 20, en los juegos de Río, en una final de la UEFA, en la final de este año de la Champions como Var y me falta la Eurocopa para poner la guinda. 

-¿Cómo fue la experiencia de arbitrar como VAR en la Champions?
Bueno, yo tuve la suerte de estar con el VAR desde los inicios porque como para el mundial de Rusia lo quería implantar, en el 2017 ya estuve en el Mundial sub 20 de Corea con VAR. Desde el 2016 ya estábamos en formación y ya había hecho partidos. Es peculiar, es otro estilo de arbitraje. Tienes que ver todo más rápido. Ver la toma buena, conocer qué cámara es la que mejor ángulo te va a ofrecer de determinadas jugadas. En la final de Champions actué en la posición de Outside VAR y mi función era ayudar al VAR a ver si las jugadas estaban en fuera de juego o no.  Es más sencillo saber qué cámaras tienes que usar porque son siempre las mismas, pero es más exacto porque tienes que pitar la precisión de las líneas del fuera de juego, encontrar el frame exacto del golpeo del balón, ver si hay interferencia o no. A mí me gusta, es otro mundillo en el que tienes que tener cierta rapidez mental y aplicar los conocimientos. 
-Como árbitro alavés ¿Ha podido estar en algún partido oficial del Deportivo Alavés? 
Hasta este año, no podía estar en ningún partido oficial. He estado en amistosos, hace muchos años, fíjate cuando el Alavés vendió a Iván Campo al Valencia. Creo que era el año 96. Desde este año ha cambiado la normativa, por el tema Covid. En un caso de necesidad, se podría llegar a arbitrar. Ahora no somos tan dependientes del Comité Vasco o Alavés. Ahora somos Comité Nacional, ya que somos profesionales con nómina. Y podríamos hacer a equipos de nuestra región o ciudad. Se va a evitar de momento, porque no se ha hecho nunca. 

-¿Sería bonito para ti poder dirigir algún partido del Alavés en el año de su centenario?
Sinceramente, para mi trabajo me daría igual. Yo arbitraría de igual manera. Pero en ese partido que te he comentado de Iván Campo, me acuerdo que levanté una jugada de fuera de juego a un jugador del Alavés y me recriminaban que por qué siendo de Vitoria había levantado. Si lo haces mal y si no lo haces también mal. Se crean polémicas hagas lo que hagas. 

-¿Está mal visto que un árbitro desvele sus preferencias hacia cierto equipo?
No conozco a ninguno que haya dicho de qué equipo es.  La gente si no lo dice es por evitar suspicacias. 
-Nos queda claro ¿tu del Aranbizkarra no?
(Risas) Toda mi vida seré del Aranbizkarra, del equipo de mi barrio. 

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